Este artículo nos habla de cómo la escuela tiene la gran responsabilidad para poder formar a una persona desde su individualidad y como el Estado le demanda a esta institución educar y modificar el pensamiento de los sujetos para poder adquirir una socialización, una construcción de su identidad y la forma en que se espera que actúe dentro de la sociedad por medio de una moralidad propia y responsable.
Estado
e identidad
Este artículo
presenta las cuatro categorías que están relacionadas en el desarrollo
evolutivo de las personas, escuela, socialización, construcción de identidad y
moralidad. Consiste en ver como por medio de la escuela las personas son
diferentes de forma individual y de forma colectiva. La escuela es la que
cambia los pensamientos intelectuales, por medio de ideologías pedagógicas, metodológicas
y organizadas, propios del procedimiento de enseñanza y aprendizaje. En ella se
aplican estrategias como la retención, comprensión y uso constante de
conocimientos, estos tienen tres funciones; ser un conocimiento generador, que
les ayuda a entender a las personas su entorno y funcionar dentro de este y
beneficia su vida personal. Consiste en capacitar mentalmente a los alumnos, se
enseñar a vivir, de aprender tanto de los libros como de la vida cotidiana. Donde
la persona aprenda por ella misma a través de ella misma, esta escuela es un
espacio donde se crean ambientes organizados y generales para la modificación
de la persona. Un lugar de socialización, edificación y progreso de capacidades
fundamentales para comprender su entorno.
La socialización
se refiere al desarrollo de una edificación en la identidad personal y a la
estructura de una sociedad. La escuela en este aspecto debe constituir un
espacio adecuado para que los estudiantes aquí inscritos, se sientan incluidos e
impulsados a ser ellos mismos, los estudiantes son individuos llenos de
expresiones inestables, que, en su inacabado desarrollo intelectual, pasan por
diversos espacios simbólicos, un espacio es la escuela. Cada persona que se
forma es una experiencia particular, única e irrepetible que intenta ocupar un
lugar en un lugar específico. La escuela además de formar a los sujetos para
ser insertados en la sociedad, también les da la tarea de conservarla y
transformarla. En ella se relacionan la producción y el intercambio de formas
de pensar, sentir y estar en este mundo. La escuela se puede ver entonces como
un ambiente donde fluyan los sentidos, los contenidos curriculares que promuevan
la competencia, donde se puedan relacionar y socializar sus integrantes, donde
se puede negociar y solucionar de manera práctica los problemas, así la escuela
es un espacio de interacción, donde se puede comparar constantemente la
enseñanza-aprendizaje. La escuela debe verse más que como reproductora de
capital humano, como una forma de poder actuar ante situaciones espontaneas,
siendo así, la actividad educativa promueve el relato, el dialogo, donde la
pregunta de quién eres contiene una subjetividad, un contexto, una historia. La
construcción de identidad se basa en la manera personal de vivir, sentir,
poblar y pensar el mundo que habita. También es una forma legal de convivir y
estructurar su entorno principal para modificarlo, si así lo desea, para que
tenga una mejor calidad de vida. Es la capacidad que tiene una persona para ver
y representar en su organización interna el orden del mundo exterior, una
persona moral tiene la capacidad de pensar autónoma y responsablemente, esto es
lo que un ciudadano requiere para poder ejercer sus derechos, responder por sus
deberes, que lo lleven a conductas activas en beneficio de la colectiva a la
que pertenece. Es decir, hacer del sujeto un ser activo, analítico, que influya
en la toma de decisiones, en el progreso tecnológico y científico y en
construir la identidad de un país más democrático. La escuela se le da la tarea
de desarrollar en la persona competencias afectivas, cognitivas, comunicativas,
éticas, morales, políticas, etc. la tarea del hombre practicar, preservar e
impulsar por todos los medios la cultura, porque esta es lo más importante
dentro de una sociedad tanto histórica como socialmente.
Echavarría
Grajales, C. V., (2003). La escuela un escenario de formación y
socialización para la construcción de identidad moral. Revista
Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud, 1(2). [fecha de
Consulta 2 de mayo de 2024]. ISSN: 1692-715X. Recuperado de: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=77310205
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